ACNUR refuerza su presencia en las islas griegas mientras las llegadas de refugiados se sextuplican

Publicado el 09/06/2015
Etiquetas: ACNUR, Ayuda humanitaria, Refugiados

©ACNUR/S.Baltagiannis. Refugiados hacen cola para subir a bordo del ferry nocturno que realiza el trayecto desde la isla griega de Kos hasta Atenas. El jueves por la noche, unos 300 refugiados sirios con pasaporte subieron a bordo del ferry nocturno que les llevó hasta a Atenas para poder ser registrados.

©ACNUR/S.Baltagiannis. Refugiados hacen cola para subir a bordo del ferry nocturno que realiza el trayecto desde la isla griega de Kos hasta Atenas. El jueves por la noche, unos 300 refugiados sirios con pasaporte subieron a bordo del ferry nocturno que les llevó hasta a Atenas para poder ser registrados.

La Agencia de la ONU para los Refugiados está reforzando su presencia en las islas griegas del Egeo oriental, donde en las últimas semanas ha llegado por mar una media de 600 personas al día desde Turquía. Estas llegadas están poniendo a prueba las limitadas (y en algunos casos inexistentes) capacidades de acogida locales.

En los primeros cinco meses de 2015, más de 42.000 personas –en su mayoría refugiados- llegaron por mar a Grecia. Esta cifra es seis veces superior a la registrada en el mismo periodo del año pasado (6.500) y prácticamente igual a la de todo 2014 (43.500).

Más del 90 por ciento de las personas que llegan proceden de países que generan refugiados,principalmente de Siria (más del 60 por ciento de las llegadas de este año), Afganistán, Irak, Somalia y Eritrea.

Los refugiados cruzan el mar Egeo oriental desde Turquía en pequeñas y frágiles embarcacionesy barcas hinchables, arribando a 15 islas griegas diferentes o siendo rescatadas en el mar por la Guardia Costera griega. El mayor número de llegadas se está registrando en Lesbos, Chios y Samos y las islas del Dodecaneso, en particular Kos y Leros. Un número menor de refugiados también han estado cruzando a través de la frontera terrestre de Grecia con Turquía, atravesando el río Evros.

El elevado número de llegadas de refugiados a las islas griegas está provocando cuellos de botella, ya que las autoridades competentes (principalmente la policía local) están teniendo importantes dificultades para el registro, identificación y toma de huellas dactilares. Las tres instalaciones de acogida existentes en Lesbos, Chios y Samos están completamente saturadas. Los refugiados a la espera de ser registrados, entre los cuales hay familias con niños, no tienen más remedio que dormir a la intemperie. Además, debido a la falta de medios de transporte, muchos refugiados que están llegando a las playas remotas, que en algunos casos son personas ancianas y niños pequeños, tienen que recorrer a pie varios kilómetros llevando a cuestas sus escasas pertenencias.

No se realiza una distribución regular de alimentos o agua potable a los refugiados, salvo a aquellos que se alojan en las instalaciones de registro y de tramitación de solicitudes de asilo que son gestionadas por la policía. En algunas de las islas, los voluntarios locales se han organizado de forma espontánea y han pedido a los restaurantes y panaderías locales que donen alimentos para distribuirlos a los refugiados que están durmiendo al raso o en edificios abandonados.

La isla de Kos, que en lo que llevamos de año ha recibido la llegada de unos 7.000 refugiados, no dispone de estructuras oficiales de acogida para aquellos que aguardan a ser registrados y las condiciones son especialmente preocupantes. Al no existir otras alternativas, los refugiados han tenido que trasladarse a un hotel abandonado que no cuenta con electricidad ni agua corriente. Cientos de mujeres, niños y hombres están durmiendo en condiciones de hacinamiento e insalubridad.

Con la creciente acumulación de personas a la espera de ser registradas por la policía y dado el deterioro de la situación humanitaria, las autoridades de Lesbos y Kos, en cooperación con el gobierno central, han decidido permitir a los sirios con pasaportes válidos subir a bordo de los ferrys de pasajeros que se dirigen a Atenas para que puedan ser registrados en la capital. Alrededor de 300 sirios embarcaron durante la noche de ayer jueves en los ferrys de pasajeros desde Kos y otros 350 desde la isla de Lesbos.

Para responder a la crítica situación en las islas griegas, ACNUR está aumentando su personal en Lesbos, Chios, Samos, Kos, Rodas, Leros y Evros. También se está planificando el despliegue de personal adicional. La Agencia de la ONU para los Refugiados ya está ayudando a las autoridades locales a mejorar las condiciones de acogida, identificar nuevos espacios de alojamiento para los refugiados, a proporcionar información legal y apoyo psicológico a los recién llegados y a distribuir sacos de dormir y colchonetas, jabón, compresas y otros artículos de primera necesidad para los más necesitados.

ACNUR está solicitando instituciones y agencias de la Unión Europea, entre otros a EASO y Frontex, que aumenten el apoyo prestado a Grecia y que ofrezcan su respaldo a las organizaciones no gubernamentales para que puedan ofrecer de manear urgente su ayuda a las comunidades en las islas griegas y en el sur de Italia, regiones que están tratando de hacer frente a los desafíos planteados por la afluencia de refugiados e inmigrantes que llegan de forma irregular por vía marítima.

La Agencia de la ONU para los Refugiados calcula que a finales de mayo, casi 90.000 refugiados e inmigrantes habían cruzado el Mediterráneo en el año 2015. Esta cifra incluye unos 46.500 que habían arribado a Italia y el 42 000 a Grecia. Al mismo tiempo, 1.850 refugiados o inmigrantes han fallecido o se encuentran desaparecidos en el mar. Durante el mismo periodo de 2014, unas 49.000 personas habían cruzado el Mediterráneo para llegar al sur de Europa.

&nbsp

Fuente: ACNUR